Aún no sabía si realmente iba a venir, pero había una posibilidad, y si esa posibilidad era para mi, tenía que estar preparada para coger un vuelo en 3 semanas.
Cada mail que enviaba tenía una respuesta de menos de una hora. No podía parar de mirar mi correo electrónico.
Expliqué más sobre mi. Me pidieron que me grabara para que la familia tuviera una pequeña noción de cómo era yo.
Me grabé como 124830204 veces hasta que al final me decidí. Envíe el vídeo y no hubo contestación.
Yo era todo un mar de emociones esos días. Intentaba no ilusionarme demasiado, pero era complicado, aún así me decía a mi misma: "No sé Eva, esto es demasiado, pero va, adelante, a por todas."
Al día siguiente envíe un mail, a la agencia con la que estaba tratando, preguntando si había pasado algo con el vídeo, si no le había gustado a la familia. Me dijeron que aún no había respuesta.
En cuestión de horas, lo vieron, les gusté, querían contactar conmigo.
¿Podría ser posible un Skype? y ¿podría ir a Alicante y conocerlos en persona?
Primera entrevista en mi vida por Skype, qué nervios.
Lunes 7 de Agosto, Alicante. "Tengo que comentar esto con mi marido, y por cambio horario, hoy ya no podré decirte algo, así que mañana sí o sí tienes una respuesta. Pero ya te digo, algo muy raro tiene que pasar para que te diga que no."
¡Joder! parece que ha ido bien pero tengo que esperar un día más.
8 de Agosto, "Mi marido ha dicho que sí, así que si te apetece emprender una aventura en Australia, estaríamos encantados de que fuera con nosotros."
Eva, lo conseguiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario